En los años posteriores a la independencia nacional (1,821), como
un rezago de la anterior cultura y nación, vivía en el ayllu
Qala-Marka el último de los herederos de Martín Kusi, este
que compartía su poderío de la región con Martín
Kari, ambos de las correspondientes dinastías Arasaya y Masaya.
Quien tenía el dominio por última generación en
Qala-Marka era el Kuraka Jacha Katari, llamado así en honor a
las divinidades de su religiosidad. Al encontrarse Katari solo, envejecido
y apenas en la compañía de una hija veía cada día
la decadencia de su pueblo, soñaba quizás ser capturado
algún día por los españoles y ser ejecutado por
la Santa Inquisición, pues se daba cuenta que los extirpadores
de idolatrías padres jesuitas y dominicos lo acusarían
de hereje tan solamente por llevar el nombre ancestral “Jacha
Katari” ósea “Gran Serpiente” electo que a
los hispanos les causa odio e ira por considerarlo satánico o
anticristiano.
Pero un día llega a estos lares un jinete galopando sobre un
brioso corcel blanco, con mirada ambiciosa y contundente, era de raza
blanca, ojos azules de origen gallego y se llamaba Juan Morales Chamorro,
capitán al servicio de la corona real y malherido en la batallas
de Junín y Ayacucho. Se sabe que a estos soldados el rey de España,
a través de su representantes el virreinato, por los servidores
prestados a la corona les ofrecía hacienda, minas y otras propiedades;
pero en estas circunstancias de derrota causada por los ejércitos
patriotas y libertarios, los servidores de la corona solo tenían
que buscar en algún rincón de la nación un lugar
que los acogiera o quizás lo asumiría como un latifundio.
Juan Morales Chamorro al encontrarse con Jacha Katari le pidió
ceder su propiedad de Qala Marka, que se extendía, en los actuales
territorios de Unicachi, Ollaraya, Tinicachi y parte de Ayacucho; peroles
pocos habitantes de ayllu sede de Katari se organizaron en un grupo
de lucha, ellos eran un grupo de veintisiete integrantes, y además
de tres foráneos que venían del Alto Perú sumaban
a treinta personas, quien de esta manera se sujetaban en las leyes de
la época y rechazaron que esta comarca se convirtiera en hacienda
de Morales. La lucha que libraron a sido larga y ardua, tuvieron que
acudir ante las autoridades de Puno, a la audiencia de Cusco y finalmente
a la audiencia de Charcas, a donde en aquellos tiempos pertenecía
nuestro terruño.
Vencidos Morales y Katari, este ultimo que entrego a su hija única
al ibero que era soltero, estos quedan solamente con parte del territorio
que se quiso avasallar, finalmente muere Katari y Morales queda como
heredero de las extensas propiedades, pero solo como integrante de la
comunidad y no como patrón. Actualmente quedan las propiedades
de Tupinka o Tupo Inca como uno de los solares que era de esta familia,
en lo familiar queda un gran árbol genealógico para identificar.
De esta manera se teje tramas de la historia de nuestro pueblo, la cual
tiene episodios muy importantes y quizás tan anecdóticos
algunos.
Este ultimo grupo humano que venció a Morales y Katari fue el
que gestiono la creación de un nuevo pueblo con categoría
de parcialidad y otorgándole otro nombre nuevo UNICACHI.
El distrito de Unicachi, conocido también como “Jardín
Cultural del Wiñay Marka” se encuentra a 17 Km. al este
de la ciudad de Yunguyo, fue reconocido como distrito mediante ley Nro.
23382 del 18 de mayo de 1,982, cuya capital es el pueblo de Marcaja.
La superficie del distrito alcanza los 9 Km2 con una población
de 3,006 habitantes, según el último censo de 1,993, su
fiesta patronal es el 29 de junio, día de San Pedro y San Pablo.
Unicachi cuenta con un rico acervo cultural presumiéndose que
los antiguos pobladores han podido pertenecer a diversas etapas culturales
como: Chiripa, Tiwanaku, Aymara-Qullana, Lupaka e Inka. Como testimonios
ancestrales tenemos: el centro arqueológico y ceremonial Templo
Solar del “Inti Uyu”, que constituye el limite compartido
con el hermano distrito de Ollaraya; los “Waka Qalas” piedras
sagradas, los “Sirinuni Qala” piedras encantadas, así
como las chullpas diseminadas en todo el ámbito del distrito.
El hombre unicachino es portador de la herencia ancestral cuya manifestación
parte de la indómita etnia aymará, con su propia lengua,
su religiosidad, conocimientos astronómicos y su tecnología
alto-andina. Por su parte la mujer unicachina su rol preponderante en
la familia y en la sociedad, lleva así mismo en la sangre la
herencia artesanal de los tejidos o urdimbre de alta calidad y único
en su género dentro del ámbito de la provincia de Yunguyo.
Unicahi ofrece el visitante un hermoso paisaje de gran diversidad ecológica,
tanto en tierra firme como en su comunidad insular de Iscaya.
BIENVENIDOS A UNICACHI AUTOR: Prof. DANIEL COARITA CABRERA
“La tierra donde se nace es la que se quiere
mas; otras podrán ser mejores, pero mi tierra es mía”
Carlos Dante Nava Silva. |